Medicina Natural

¿En qué consiste?

La prevención y tratamiento de las enfermedades con plantas y remedios naturales es milenaria. Los efectos que se consiguen son eficaces y seguros. Las patologías que se pueden tratar son muy variadas, desde un simple resfriado hasta trastornos emocionales como la ansiedad o la depresión pasando por problemas dermatológicos, ginecológicos, pediátricos, oftalmológicos… 

En nuestro centro poseemos los últimos avances en diagnostico y tratamiento de la medicina natural integral.

Consultenos su caso y le informaremos sin compromiso.

 

Dentro de la Medicina Natural practicamos las siguientes terapias:

En fitoterapia se emplean productos de origen vegetal que presentan una característica básica: sus márgenes terapéuticos son amplios. Incluye productos relativamente poco potentes  o de potencia intermedia  y excluye aquellos con un margen terapéutico estrecho. Esta característica es fundamental puesto que enmarca a la Fitoterapia como una terapéutica suave, poco agresiva, con un bajo porcentaje de efectos secundarios.

La Fitoterapia se utiliza tanto para el cuidado de la salud y mejora de la calidad de vida, como en la prevención y tratamiento de las enfermedades. En unos casos será suficiente para curar una patología y en otros será el coadyuvante de otras medicaciones, o ayudará a aliviar determinados síntomas asociados. Su principal campo de acción son las afecciones leves y moderadas, así como las enfermedades crónicas, siendo útil en la terapia de más del 90% de las afecciones tratadas habitualmente en atención primaria.

El Dr. Bach era un gran investigador, además de médico y homeópata. Experimentó con diversas flores silvestres nativas de la región de Gales, en Gran Bretaña, de donde él era originario, hasta encontrar 38 remedios naturales, cada uno con propiedades curativas para distintos problemas emocionales. A estas 38 flores se les llaman Flores de Bach.

Las Flores de Bach también reciben el nombre de esencias florales de Bach y de elíxires florales de Bach.

Su teoría era que las enfermedades físicas tienen un origen emocional, y que si los conflictos emocionales subsisten por mucho tiempo, la enfermedad del cuerpo empieza a aparecer, Sin embargo, al restaurar el equilibrio emocional se resuelve la enfermedad física. Fue de esta forma que desarrolló la Terapia de las emociones.

Después de más de 70 años, las Flores de Bach han sido probadas como un magnífico sistema para tratar los problemas físicos, mentales y emocionales de los seres vivos.

La causa esencial de nuestro problemas modernos de salud se debe a nuestros errores alimentarios en una sociedad muy industrializada, por lo tanto esta demostrado que nuestro estado de salud se allá en nuestras propias manos si modificamos nuestra dieta y hábitos alimentarios equivocados, por lo tanto es responsabilidad del propio paciente usar estos medios para poder recuperar su salud y calidad de vida, aunque  también es cierto que para recuperar problemas serios de la salud, según la gravedad, el paciente necesitara un tratamiento integral personalizado, para que su organismo pueda responder favorablemente.

La homeopatía es eficaz para prevenir y tratar tanto enfermedades agudas (gripe, tos, diarrea, crisis de migraña, contusiones etc.) como crónicas (alergia, dermatitis, asma, afecciones reumáticas, ansiedad etc.), en infecciones de repetición (garganta, oídos, ginecológicas, urinarias….), e incluso en cuidados paliativos (control de síntomas como dolor o estreñimiento y alivio de efectos secundarios como las náuseas de la quimioterapia…).          En homeopatía, y especialmente en enfermedades crónicas, el objetivo es ir más allá del alivio de los síntomas que van apareciendo, se busca ayudar al paciente a restablecer globalmente su equilibrio natural. Para ello, el homeópata en la consulta tendrá en cuenta, además de los síntomas o problemas de salud que presenta el paciente, su constitución física y su forma de reaccionar y sensaciones frente a la enfermedad, además de factores de mejoría o de empeoramiento. Por eso se dice que el tratamiento en homeopatía es más individualizado.

Además, estas fórmulas tienen la ventaja de que, en general, no presentan contraindicaciones, interacciones medicamentosas ni efectos adversos relevantes relacionados con su toma, por lo que se recomiendan habitualmente para todo tipo de pacientes, incluso niños, embarazadas y enfermos polimedicados. Según el caso, estos preparados se utilizan solos, en exclusiva, o junto a otros tratamientos, sobre todo en enfermedades crónicas. En este caso, la utilización de los tratamientos homeopáticos asociados a los convencionales, permite muchas veces, bajo supervisión del especialista, reducir la medicación convencional y/o sus efectos secundarios.